De corresponsal internacional a emprendedora rural

Cristina García Casado, "Palabras y tiento"
Cristina García Casado, de corresponsal internacional a emprendedora rural con palabras y tiento.

Cristina García Casado es de San Cebrián de Castro, un pueblo con algo menos de 250 habitantes censados aunque los que pasan allí todo el año sean muchos menos. Siempre quiso dedicarse a escribir y por eso eligió el periodismo, también como forma de conocer otros mundos, todos ellos lejanos, para una niña de los años 80 en el medio rural zamorano. Con su oficio bien aprendido y su pueblo siempre en el corazón ha pasado de corresponsal internacional a emprendedora rural.

Antes de seguir conociendo el proyecto de Cristina te cuento que hemos comenzado una nueva sección en el podcast de Emprender en el pueblo, en la que cada semana te recomiendo un libro de temática emprendedora. El de esta semana es “El libro negro del emprendedor. No digas que nunca te lo advirtieron”. Aquí puedes adquirirlo:

UN CAMINO DE IDA Y VUELTA

Cristina cuenta que se ha cruzado el Atlántico más de 30 veces, aunque la primera vez que vio el mar tenía 7 años. Ha viajado por América como corresponsal de la Agencia EFE en Washington, cubriendo el segundo mandato de Obama o la llegada al poder de Donald Trump. También fue corresponsal de El Mundo en Buenos Aires y actualmente trabaja para Univision Noticias, un medio de comunicación con sede principal en Miami. Esto último lo hace desde San Cebrián de Castro mientras prepara su proyecto como emprendedora rural.

EMPRENDER CON LA PALABRA EN EL MEDIO RURAL

¿Cuál podría ser el proyecto de una corresponsal internacional que se convierte en emprendedora rural? Para Cristina no hubo duda: Palabras y tiento, una escuela de escritura ambulante, rural y para el mundo desde un pequeño pueblo de Zamora. El haber estado muchos años lejos de casa le hizo pensar que tenía ganas de volver a su lugar de pertenencia. Es una convencida de que las condiciones de vida en el medio rural ha mejorado mucho con respecto a los mismos lugares hace 20 años.

SIN INTERNET NO HAY VUELTA POSIBLE

Cristina García Casado tiene claro que sin Internet ella misma no podría estar en su pueblo desarrollando un proyecto. Le da un valor mayor que a cualquiera de los planes de desarrollo que se están poniendo en marcha en muchas zonas rurales de España. “Hay que ser sinceros. Si no tienes Internet no hay nada que hacer en el pueblo”. Gracias a esa mejora en las comunicaciones ella ha podido poner en marcha Palabras y tiento.

PALABRAS Y TIENTO

Cristina García Casado se hizo periodista porque era la profesión que profesionalizaba lo que a ella le gusta: escribir. Para ella no tiene más valor el periodismo internacional que las historias locales, que en su gran mayoría están por contar. Sostiene que los pueblos están llenos de historias poco contadas. En Palabras y tiento quiere ayudar a mantener la memoria de los mayores, a quienes pocas veces se les ha prestado atención. Pretende rescatar esas historias de nuestros mayores fomentando el conocimiento intergeneracional, de personas muy cercanas en el tiempo pero lejanas en casi todo lo demás.

De corresponsal internacional a emprendedora rural
De corresponsal internacional a emprendedora rural con su escuela de escritura “Palabras y tiento”.

“LA ESCUELA EN LA QUE APRENDÍ A ESCRIBIR ES AHORA UN TANATORIO”

“La escuela en la que aprendí a escribir es ahora un tanatorio…” es una de las frases con las que Cristina García Casado presenta su proyecto de emprendimiento rural. Una metáfora que refleja lo que ha pasado con la mayor parte de los pueblos pequeños del interior de España. Por eso Palabras y tiento debe unir dos mundos o muchos mundos, el rural y el urbano; el digital y el analógico; Europa y América. Aunque la infancia en un pueblo ya no es como era, García Casado sostiene que el contacto con personas diferentes es menor en el medio rural que en una gran ciudad.

Cristina García Casado, de niña, en San Cebrián de Castro
Cristina García Casado, de niña, en San Cebrián de Castro (Zamora).

EMPRENDEDORA RURAL ABIERTA AL MUNDO

Emprender en el pueblo no debería ser sinónimo de estar cerrado al resto del mundo. Una escuela abierta al mundo debe canalizar todo el interés por conocer lo diferente y enriquecer a las personas que participen. Cristina quiere que su hijo pueda tener lo bueno de la infancia rural de antes sin perder el contacto con lo que sucede en el mundo o con el conocimiento acerca de otras personas y culturas. De hecho es uno de sus objetivos principales que su hijo, de tan solo meses, tenga una visión cosmopolita sin perder las ventajas de la vida rural. “No tienes por qué renunciar a ninguna de las cosas”, dice Cristina.

Leticia Romeo, de Caniás (Jaca, Huesca), también sostiene que criar a los hijos en el medio rural tiene muchas ventajas, pero sin perder de vista el resto del mundo. Aquí el capítulo en el que conocimos su historia:

UN PROYECTO DE MUCHAS PERSONAS

La escuela Palabras y tiento debe ser virtual, ambulante y física, según su fundadora. Aspira a propiciar encuentros internacionales cuando sea posible. Pero mientras pueden llegar personas de todo el mundo a San Cebrián de Castro, lo virtual va a ser predominante para poder comenzar a trabajar. Está trabajando en su página web, plataforma desde la que se desarrolle este proyecto de emprendimiento rural. Para poder ir dando pasos en la buena dirección puso en marcha una recogida de fondos en GoFundMe, que puedes visitar aquí para saber algo más del proyecto –> Palabras y tiento.

Si quieres saber algo más acerca del proyecto de Cristina García Casado, de corresponsal internacional a emprendedora rural, te dejo por aquí enlaces a sus redes sociales:

Palabras y tiento en Facebook.

Palabras y tiento en Instagram.

2 comentarios en “De corresponsal internacional a emprendedora rural”

  1. Totalmente de acuerdo, el mundo rural en España ofrece muchas posibilidades pero lo primero es tener una buena conexión a Internet. Qué buena idea el taller de abuelos y nietos. Muy inspiradora la historia de Cristina.

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    • Muchas gracias María. Me alegra que te haya resultado interesante. Para mí demuestra que, si hay conocimientos (e Internet), hay pocas cosas imposibles en el medio rural. ¡Buen fin de semana!

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